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Blog Post En 2016 las sociedades civiles con objeto mercantil pasan a ser contribuyentes del Impuesto Sociedades. Analiza tu situación.


Ene

13

2016

En 2016 las sociedades civiles con objeto mercantil pasan a ser contribuyentes del Impuesto Sociedades. Analiza tu situación.

AutonomosHoy en ayudaemprende.com nos hacemos eco de una importante novedad fiscal para este año recién iniciado:

A partir del 1 de Enero de 2016 las sociedades civiles que tengan objeto mercantil, y que en el 2015 venían tributando en régimen de atribución de rentas en el I.R.P.F., pasan a ser contribuyentes del Impuesto de sociedades.

Las sociedades civiles que pasarían tributar en el Impuesto de Sociedades deben cumplir dos requisitos:

 1.Tener personalidad jurídica.

Atendiendo al criterio de la Dirección General de Tributos la sociedad civil tendrá personalidad jurídica siempre que los pactos entre sus socios no sean secretos. La sociedad civil requiere una voluntad entre sus socios de actuar frente a terceros como una entidad.

Los pactos de la sociedad civil dejarán de ser secretos, por ejemplo, simplemente por el hecho de solicitar un número de identificación fiscal ante la Agencia Tributaria, ya que éste tramite requiere la presentación del documento de constitución.

A efectos de su consideración como contribuyentes del Impuesto sobre Sociedades, las sociedades civiles habrán de constituirse:

 – En escritura pública.

– O bien en documento privado, siempre que éste último caso, dicho documento se haya aportado ante la administración tributaria a los efectos de la asignación del número de identificación fiscal de las personas jurídicas y entidades sin personalidad jurídica.

2.La sociedad debe ser constituida como civil con objeto mercantil.

La DGT entiende por objeto mercantil la realización de una actividad económica de producción, intercambio o prestación de servicios para el mercado en un sector no excluido del ámbito mercantil quedando excluidas de la consideración mercantil:

–         Las actividades agrícolas (excepto las sociedades agrarias de transformación)

–         Ganaderas

–         Forestales

–         Mineras

–         De carácter profesional

Parece ser pues que las Sociedades civiles con epígrafe de IAE profesional podrían seguir manteniendo su tributación en el ámbito del IRPF sin ser afectadas por esta nueva norma.

A efectos prácticos y teniendo en cuenta las respuestas a consultas vinculantes en este sentido por parte de la DGT, aquellas sociedades civiles que figuren de alta en un epígrafe de IAE de carácter empresarial, cumpliendo además con los requisitos ya comentados, pasaría a ser contribuyente del Impuesto sobre sociedades.

Por tanto, la repercusión fiscal que la reforma fiscal tiene sobre las sociedades civiles hacen que éstas puedan plantearse varias opciones desde el punto de vista jurídico y fiscal de cara al futuro:

  1. Que sigan existiendo como sociedad civil y pase a tributar por el impuesto de sociedades.

  2. Disolución y liquidación de la sociedad civil y conversión personas físicas “autónomos”.

  3. Transformación de la sociedad civil a sociedad limitada.

  4. Disolución de sociedad civil y creación de las comunidades de bienes, si bien, a tenor de las últimas informaciones recibidas por parte de la Agencia tributaria, la constitución de la comunidad de bienes habrá de cumplir fielmente con la definición y propósito de éste tipo de entidades, corriendo el riesgo de una comprobación previa por parte de la administración tributaria de cara a la obtención del número de identificación fiscal.

La norma establece así mismo que las Sociedades civiles afectadas podrán optar por disolverse y liquidarse cuando concurran las siguientes circunstancias:

1.Que, con anterioridad a 1 de enero de 2016, les hubiera resultado de aplicación el régimen de atribución de rentas del IRPF.

2.Que a partir de 1 de enero de 2016 cumplan los requisitos para adquirir la condición de contribuyente del Impuesto sobre Sociedades (es decir, que tengan objeto mercantil).

3.Que en los seis primeros meses de 2016 adopten válidamente el acuerdo de disolución con liquidación.

4.Que se realicen con posterioridad al acuerdo, dentro del plazo de los seis meses siguientes a su adopción, todos los actos o negocios jurídicos necesarios para la extinción de la sociedad civil.

Para las sociedades civiles que opten por la disolución y liquidación, la Disposición transitoria decimonovena de la Ley del IRPF establece un régimen fiscal a tal efecto, mientras la Disposición transitoria trigésima segunda de la Ley del Impuesto sobre Sociedades establece el régimen transitorio aplicable a las sociedades civiles que, a partir de 1 de enero de 2016, pasen a ser contribuyentes de este impuesto.

En definitiva, todas aquellas sociedades civiles con objeto mercantil deberán analizar las repercusiones fiscales que trae consigo la tributación por el impuesto sobre sociedades y  tomar las decisiones oportunas de cara a modificar su forma jurídica en el presente año si fuera menester.

En ayudaemprende.com seguiremos informando.